Orontes

El río Orontes siempre ha ido contracorriente. Nace en el centro de Líbano a cincuenta kilómetros del mar, pero la cordillera del Líbano obliga a sus aguas a discurrir hacia el este para cruzar Siria y remontar hacia el norte para acabar desembocando en el Mediterráneo por el golfo de Alexandreta (Turquía) después de un recorrido de 600 kilómetros. Desde la antigüedad del Orontes ha resultado fundamental para irrigar las tierras de la llanura siria, donde todavía son testimonio las norias de Homs y Hama. En tiempos bíblicos su cuenca delimitaba el norte de las tierras de Canaán y de la influencia fenicia. Cerca de sus aguas tuvo lugar una de las primeras batallas importantes de que tenemos constancia, la de Qadesh, librada entre las fuerzas egipcias del faraón Ramses II y las del rey hitita Muwatallis en 1274 aC.

Hoy la apacible cuenca media del Orontes, con sus característicos meandros, constituye todavía la espina dorsal de la red viaria de Siria y es, por tanto, la zona más disputada entre las diferentes facciones enfrentadas. A principios de julio EI controlaba una franja de la frontera con Turquía, al norte de Alepo, y, sin discontinuidad territorial, la cuenca del Eufrates hasta la frontera con Irak, con las ciudades Ar Raqqah (capital del califato instaurado por EI) y Deir az-Zor, que son objeto de bombardeos por los aviones de la coalición internacional que interviene en el país (‘Institute for the Study of War’). También estaban en sus manos dos zonas alrededor de Damasco. Las fuerzas del régimen de Bashar al Asad dominan el largo pasillo que va de la frontera con Jordania hasta Alepo (incluyendo As Suwayda, Damasco, Homs, Hama y el frente mediterráneo con Latakia, región de origen de la minoría alauí, y Tartus, donde se encuentra la base naval rusa). Las fuerzas de la oposición oficial están presentes en el noroeste, en la región de Idlib, donde también hay presencia de la franquicia de Al Qaeda, el Frente al-Nusrat, y al suroeste del país, en la región de Quneitra y Deraa, donde comenzó la revuelta en 2011. En disputa con Al Nusrat también están presentes en regiones al este del pasillo controlado por el gobierno y en solitario dentro de pequeñas bolsas al lado de Homs y de Damasco. Como la disputada Alepo, donde se enfrentan todas las fuerzas presentes en la guerra de Siria, son estas bolsas donde la población civil está siendo más castigada por la guerra. Por un lado, las fuerzas del régimen bombardean las localidades con todo tipo de armamento y con bidones cargados de explosivos. Por otro, sufren también a menudo las acometidas de EI o de Al Nusrat. En estas bolsas la población civil se encuentra atrapada entre dos fuegos. No puede huir porque se encuentra rodeada por tropas hostiles y no puede recibir ayuda exterior por la misma razón. Finalmente, las milicias kurdas, que parecen haber acordado un pacto de no agresión con el ejército de Al Asad, defienden el territorio kurdo del norte de Siria con la complicidad de los kurdos de Irak, especialmente del PKK. Aproximación que Ankara ve con preocupación, de tal forma que aprovecha los bombardeos contra EI en Siria para bombardear también posiciones kurdas.

La situación de desesperación en que vive la población de la cuenca media del Orontes recuerda mucho la que vivió en Cataluña y en otros lugares del Estado español la población civil castigada por los bombardeos alemanes e italianos durante la guerra civil española. La posición de los Estados Unidos y los países europeos recuerda demasiado la política de no intervención de las democracias europeas entre 1936 y 1939. A pesar de todo, no pudieron contener ni las ansias expansionistas de Hitler ni la Segunda Guerra Mundial. Veremos cómo acaba el drama sirio donde, hoy por hoy, la peor parte, como en todas las guerras actuales, se la está llevando la población civil.

EL PUNT – AVUI