Ministerios correspondientes

Lo trabó el otro día Salvador Cardús con ingenuidad sagaz: «Es curioso. Si nos fijamos, Cataluña, la cuestión catalana, en cuanto a la distribución de responsabilidades en España, ha quedado en manos del Ministerio de Exteriores, mientras que el País Vasco sigue siendo una cuestión de orden público, es decir, del Ministerio del Interior». Es exactamente eso. El ministro que se ha reservado este trozo de península es García-Margallo, que ha repartido un juego de razones pretendidamente convincentes entre todo el cuerpo diplomático español para cuando les pregunten sobre el proceso soberanista en Cataluña. García-Margallo sufre tanto por Cataluña que se pasa la vida hablando. Mientras el inefable y jinete caído Fernández Díaz continúa dedicando una gran parte de su tiempo a controlar abogados vascos. Y ya nos viene bien. Quiero decir con respecto a Cataluña. Que Cataluña para España sea un problema que hay que resolver en el ámbito exterior da juego y margen a la historia. Pero la reflexión de Cardús se puede hurgar aún más. ¿Y cuáles son los dos ministerios que se dedican con más empeño a la misma España? Educación y Justicia. Wert y Ruiz Gallardón. El primero se ha batido con medio mundo para imponer una reforma educativa que pretende domesticar rebeldes periféricos y abatir educados para la ciudadanía. El segundo ha dividido a los españoles entre los que piensan que es un reaccionario y los que opinan que es un trepa. Después de mil años, que dicen ellos, en España, todavía, ni educación ni justicia. Y así les va. Y así nos hacen ir.

Vicent Sanchis Llacer
EL PUNT – AVUI