La peña Beterri recoge la makila de Nabarralde por sus 30 años en favor de la cultura vasco-navarra

El premio fue entregado ayer en un acto en Tudela

Los promotores del reconocimiento destacaron la lucha del colectivo «en las condiciones más adversas»

 

Miembros de Beterri, Nabarralde y Gaiteros de Tudela, en el centro Castel Ruiz.

 

Nadie dijo que fuera fácil, pero tampoco imposible: la identidad vasca puede salir a flote en la Ribera después de la «aculturación y la desmemoria impuesta». Y en ese empeño ha estado desde hace tres décadas la peña Beterri de Tudela, que ayer recibió el Nabarralde Saria en reconocimiento a «su incesante actividad en favor de la cultura vasco-navarra, que representa la voluntad de lucha y de trabajo por el país (cultura, conciencia nacional, esfuerzo de la organización…) en las condiciones más adversas».

Por todo ello, los representantes del colectivo tudelano, cuyo germen se remonta a 1982, recogieron la makila que en ediciones anteriores recibieron Benito Lertxundi, Jean Louis Davan o el Proyecto Ikastola. De esta forma, Beterri pasa a engrosar la lista de personas y entidades que «han destacado en la recuperación y defensa de nuestros referentes colectivos» y reivindican que también en el sur de Navarra «nosotros somos ese euskera, esa historia, ese territorio que recibimos y en el que nos reconocemos».

«Hoy, más que nunca» La entrega del Premio Nabarralde tuvo lugar en el centro Castel Ruiz de la capital ribera, en el marco de un acto marcado por los valores comunes y los esfuerzos conjuntos. En un salón de actos abarrotado, el profesor Javier Sueskun hizo referencia a la carga simbólica que el quinto centenario de la conquista de Navarra ha tenido en la entrega de premios de este año y en la decisión de Nabarralde de «homenajear a la sociedad civil por su trabajo comprometido en defensa de la identidad vasca». En este sentido, Sueskun destacó la labor de la peña Beterri en todos los ámbitos, desgranando la interminable lista de proyectos dinamizadores llevados a cabo por el colectivo en todos los ámbitos: el club Ribera Atlético, un equipo femenino de baloncesto, otro de jockey sobre patines, pruebas ciclistas, exhibiciones de deporte rural, partidos de pelota, charlas, conciertos, alardes de paloteados, recuperación de tradiciones como los carnavales de Tudela o los zipoteros, jornadas micológicas, Olentzero, el coro Tutera Kantuz, un zanpantzar, un grupo de zancos txikis…Y todo ello, de la mano de otros colectivos, como los Gaiteros de Tudela o Ikastola Argia, siempre dispuestos a unir fuerzas para difundir «el legado que hemos recibido de nuestro pasado y que, al constituirnos, nos permite proyectarnos en el futuro».

La entrega de la makila corrió a cargo del presidente de Nabarralde, Tasio Agerre, que intervino breve, pero contundentemente, para recordar la necesidad de huir de la ignorancia y apostar por seguir incidiendo en la cultura propia ya que, como dijo, «no se puede querer algo que no se conoce». Fernando Martínez, en nombre de Beterri, reconoció las dificultades que en este tiempo ha tenido el colectivo para «que la ciudadanía de la Ribera hiciera suyo nuestro mensaje, nos gustaría haber avanzado más», dijo, pero reafirmó su compromiso de seguir luchando por un propósito que «hoy es más necesario que nunca», consideró.

 

http://www.noticiasdenavarra.com/2012/12/04/sociedad/navarra/la-pena-beterri-recoge-la-makila-de-nabarralde-por-sus-30-anos-en-favor-de-la-cultura-vasco-navarra