Hace varias semanas IE nos quiso regalar los oídos con una de sus habituales dilaciones sobre la necesidad de crear una alternativa a UPN evitando caer en lo que ellos denominaban frente identitario. Insistían también en las dificultades que para el surgimiento de esa alternativa supone la falta de unidad de acción sindical. Quiero entender que esa rueda de prensa era una especie de respuesta indirecta a la propuesta que antes había hecho pública EH Bildu interpelando a Geroa Bai e IE para crear la alternativa a UPN. Y como tal, no puedo menos de calificarla como fría, endeble, falta de argumentos y, de alguna manera, decepcionante. Hay formas más brillantes de no darse por enterado o de hacer un brindis al sol. Pero puestos a rascar un poco en la sarta de generalidades vacuas que IE pretendía extender como una cortina de humo, vamos a tener que hablar de una vez por todas del fondo de una cuestión que nos atañe. Aunque pique, aunque escueza, aunque nos cree mosqueos de entrada. Pero hagámoslo ya y sepamos a qué juega cada cual. La sociedad navarra no está para debates de salón ni para poses mediáticas. Lo que pide son planteamientos y posiciones claras. Saber a qué atenerse, que bastante desprestigio hay, y de eso, mal que nos pese, no se salva nadie.
IE quiere aparecer como «exento de identidad», de «ciudadanos del mundo sin ninguna querencia» en medio del conflicto político que, cuando a algunos les interesa, lo califican de identitario. Hablemos pues de identidades, y en primer lugar, preguntaré a IE, más bien a Batzarre. ¿La reciente profusión de banderas españolas en algunos barrios de Iruña tiene algo que ver con alguna identidad? Me diréis que son banderas republicanas…
Efectivamente, republicanas, pero españolas a fin de cuentas. Otra cosa es que no conlleven encima la carga de 40 años de franquismo y otros 30 de postfranquismo. Es más, entiendo su presencia en cualquier acto de homenaje a las víctimas del franquismo, porque simbolizan aquello por lo que lucharon y que, en buena medida, compartimos. Pero fueron vuestros correligionarios del PC quienes enterraron esa simbología asumiendo la llegada del Borbón y sepultando las ansias de libertad de este pueblo. Banderas españolas en un contexto en el que en esta tierra todavía se niega el derecho a ser, a sentir y, por supuesto, a decidir. Banderas españolas republicanas en un momento en el que la negativa a la imposición de colocar la bandera española en los ayuntamientos está acarreando amenazas, procesos judiciales y represión en general.
Se os nota un cierto aire jacobino en la defensa de la bandera republicana, como a los franceses. Algunos aquí lo tenemos claro, apostamos por la república, sí, vasca. Y si me apuráis, República Vasca de Nafarroa. A vosotros os toca asumir vuestra identidad, vuestro proyecto estatal. Hacedlo sin complejos, que hay sitio para todos y todas siempre que se respeten los derechos básicos y las opciones de cada cual en igualdad de condiciones. Pero eso de que defender un proyecto y unos derechos para Euskal Herria sea identitario y, sin embargo, seguir defendiendo el marco y el proyecto impuesto de España, aunque sea con colores diferentes, no lo es…
Vuestro problema es que veis imprescindible al PSN y al mismo tiempo sabéis que pretender hacer un cambio en profundidad con el PSN es perder el tiempo. Que el PSN no forme parte hoy día de esa alternativa es algo que se lo ha gestado, comido y hasta devuelto él solito. Su empeño en socorrer a UPN no se entiende si no es por dos razones. Una su supeditación a lo que decida Madrid (no sé si eso es también tema identitario), pero es evidente que el PSOE de Andalucía decide la política navarra. Así de claro y así de crudo. La segunda razón no es otra que el estar pillados hasta los tuétanos en la corrupción y no saber cómo escapar de la quema. Su posición con el tema de Can es clara y en botella. Cualquier cosa menos esclarecer todo lo que ha pasado. Aquí manda el Diario de Navarra y sus dossiers… Así que ni soñar con destapar el chanchullo de Can, muchísimo menos todavía las prebendas del DN en este caso, no vaya a ser que el señor Colina se levante enfadado y lleve a primera plana alguna de las historietas que tiene guardadas para el momento. Pues eso IE, que con este PSN no se puede ir ni a la calle de al lado, que te montan un Otano-bis y tenemos UPN para otros veinte años.
El segundo argumento que esgrimía IE para mirar a otro lado es el de la falta de unidad de acción sindical, y una vez más, la culpa parece ser de la unidad sindical identitaria de ELA y LAB. ¿No se os ha ocurrido pensar que la razón de la falta de unidad de acción puedan ser las direcciones de estos sindicatos y que, además, sean el mayor obstáculo para el cambio en Navarra, también en lo político? Me atrevería a decir incluso que es su larga mano la que enfría la disposición de IE a dar pasos con mayor determinación y compromiso. Sabéis perfectamente que UGT y CCOO tienen las mismas razones para oponerse al cambio que el PSN; su supeditación a Madrid y su nivel de corrupción galopante. Y puedo entender y compartir vuestra preocupación por mantener puentes con toda esa militancia de base de esos dos sindicatos, con esa realidad social con la que hay que contar en todo momento. Pero no solucionamos nada buscando excusas para no tejer complicidades, trabajo en común y apuesta clara por el cambio.
Vuestra actitud en torno a la moción de censura que promovió EH Bildu en el Parlamento de Nafarroa fue significativa. Después de meses pidiéndola públicamente, pasasteis a criticarla anunciando en privado que votaríais en contra, para acabar apoyándola a la vista del apoyo social a dicha iniciativa. Esperemos no tener que hacer el mismo recorrido para crear esa alternativa sólida que la sociedad navarra necesita y demanda a gritos.
Pues eso amigos y amigas de IE. En vez de poneros nerviosos por la aparición de una ikurriña en el txupinazo, en vez de echar más capotes que San Fermín al PSN; en lugar de recurrir a la sacrosanta tradición para justificar el veto a las mujeres en participar libre y plenamente en actos festivos (lo de Elizondo con las mutildantzas parece un peaje intelectual además de electoral), dar un pasito ya y pringaros en la construcción de algo serio, consistente y duradero que mande al baúl de los recuerdos al binomio UPN/PSN. Y hacerlo alegres, que posibilidades reales hay; solo falta un poco de determinación, compromiso y un poco menos de miedo escénico.
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