Los sondeos dicen que casi la mitad de la población respalda la autodeterminación
La opción intermedia contempla compartir con el Reino Unido las competencias de Defensa y Asuntos Exteriores
La cuenta atrás para el referéndum en el que se decidirá el futuro de Escocia ya ha empezado. Y aunque hay muchos detalles por concretar, sus habitantes nunca habían visto tan cerca la posibilidad de que se celebre esta consulta. En declaraciones al diario The Guardian, el primer ministro y líder del Partido Nacional Escocés (SNP, en sus siglas en inglés), Alex Salmond, aseguró no solo que planea celebrarlo en 2014 o 2015, sino confirmó que los votantes, además de poder votar «sí» o «no» a la independencia, las papeletas incluirán una opción intermedia a su parecer «muy popular»: la autonomía fiscal completa, que permitiría que las autoridades escocesas recauden los impuestos y controlen el sistema de bienestar social, aunque sin separarse del Reino Unido, con el que compartiría Defensa o Asuntos Exteriores.
Alex Salmond inició hace unos días una dura ofensiva contra Londres, que se espera que escenifique de nuevo durante el congreso de su partido que se inaugura en Aberdeen este jueves. «El tiempo en el que los diputados conservadores decían a Escocia qué es lo que tiene que hacer ha tocado a su fin, pero David Cameron no lo ha captado aún», dijo el líder nacionalista, que en las últimas semanas fue presionado por los líderes de distintos partidos para aclarar sus planes sobre el referéndum. En concreto, el primer ministro británico lo acusó de «cobarde» por no celebrar el referéndum ahora en lugar de dentro de tres años. Y es que, a diferencia del Estado español, en el Reino Unido dan por hecho que se celebrará y no se cuestiona la legitimidad de convocar una consulta como ésta, aunque no apoyan esa opción intermedia. Cameron quiere que se plantee solo una pregunta.
Respaldo de las urnas Salmond tiene, de momento, vía libre para hacer lo que quiera porque las urnas lo respaldan. En mayo ganó por segunda vez consecutiva, como se esperaba, las elecciones al Parlamento de Holyrood. Lo que resultó una sorpresa es que su victoria fuese histórica: lo hizo por mayoría absoluta. «Ganó porque el SNP demostró ser un partido competente, pero también porque las alternativas no convencían al electorado», comentó la codirectora del Instituto para la Gobernanza y profesora de Políticas de la Universidad de Edimburgo, Nicola McEwen.
Los partidos que gobiernan en Londres, una coalición de conservadores y liberal demócratas, quedaron en tercera y cuarta posición respectivamente en dichos comicios. Escocia ha sido tradicionalmente un feudo laborista hasta que el SNP lo conquistó en 2007. Ahora, tanto los laboristas como los conservadores están buscando, de momento sin éxito, un nuevo líder con el que hacer algo de sombra a Salmond. «Le eligieron por su buena gestión, pero no por un deseo por obtener la independencia», opina McEwen.
Y es que hasta hace unos días, en la encuesta que manejaban los medios de comunicación británicos se reflejaba que un 38% de los escoceses apoyaba la independencia. Cuando Alex Salmond puso sobre la mesa la opción descafeinada de la autonomía fiscal dentro del Reino Unido, se interpretó como una maniobra ante una ciudadanía aparentemente no convencida con la separación total. Sin embargo, los pasados 12 y 13 de octubre la empresa ComRes elaboró un nuevo sondeo que acaba de ser publicado y que supone un espaldarazo al líder del SNP, ya que revela que durante los últimos meses el apoyo a la independencia ha aumentado once puntos hasta situarse en un 49%, frente a un 37% en contra.
Apoyo a la independencia En las calles uno puede obtener respuestas como la de Abhishek Agarwal, de 23 años, que cree que «es mejor permanecer en el Reino Unido, probablemente porque cuando era joven siempre me enseñaron que la unión hace la fuerza. El Reino Unido puede compartir los recursos. Si Inglaterra tuviese problemas, Escocia podría ayudarla y viceversa»; o Vicky Pyne, una estudiante de Psicología de 20 años, que cree que «nos podríamos apañar solos, pero no creo que debamos. Estamos bien como estamos». Pero cada vez parece haber más jóvenes, incluso adolescentes, que no quieren oír hablar de Londres. Calum Maltman, de 19, preferiría que «fuésemos independientes. No deberían tomarse decisiones que afecten a Escocia en Inglaterra». Quizá por eso Alex Salmond, que se ha negado hasta ahora a publicar detalles sobre la propuesta o las preguntas concretas que se formularán, desea que a los chicos de 16 y 17 se les permita participar en la consulta por primera vez en la historia electoral británica.
En la actualidad, el Parlamento de Holyrood controla educación, sanidad, policía, impuestos locales, medio ambiente y las políticas de transporte doméstico. El Gobierno británico pretende dar más poderes financieros y de recaudación de impuestos a Escocia, Gales e Irlanda del Norte, pero en el caso de Edimburgo, el SNP quiere más. Los algo más de cinco millones de escoceses también. «No hay ninguna duda de que la gente quiere que su parlamento tenga una mayor influencia sobre sus vidas», aseguró la académica Nicola McEwen.
Mientras llega el día del referéndum, Salmond va a seguir probando que Escocia puede sobrevivir por su cuenta, algo que cada vez se pone menos en duda. «No veo por qué no podría sobrevivir sin el Reino Unido. Ha habido un cambio de opinión al respecto recientemente», comentó la catedrática de la Universidad de Edimburgo. Esta tesis se vio reforzada la semana pasada cuando British Petroleum (BP) recibió luz verde para poner en marcha un proyecto al oeste de las islas Sheltland valorado en más de cinco mil millones de euros, que traerá más riqueza y puestos de trabajo a la zona. El plan contempla que BP pueda mantener una producción en el mar del Norte de entre 200.000 y 250.000 barriles de petróleo al día hasta 2030. Este anuncio ha generado esperanza, después de que varias voces hubiesen alertado de que los recursos de las aguas escocesas se estaban acabando.
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2011/10/19/mundo/escocia-camina-hacia-la-independencia







