El último martes 11 hubo elecciones en Groenlandia, la isla más grande del mundo. De los seis candidatos que participaron, cinco proponen la independencia del reino de Dinamarca, cada uno de modo y en tiempos diferentes.
El vencedor en los comicios con el 29,9% fue el Demokraatit, partido que propone la independencia de forma paulatina. El segundo partido más votado, con el 24,5%, fue Naleraq, que a diferencia del primero propone concretar la independencia urgentemente.
La isla tiene poco menos de 60.000 habitantes y 40.500 electores con derecho a sufragio según informa el Ministerio del Interior de Groenlandia, en las últimas elecciones del 2021 votaron 27.000 personas.
Los groenlandeses enviaron un mensaje fuerte y claro al mundo, y principalmente a Donald Trump, no quieren ser una colonia, ni de un rey ni de nadie, algo que no fue sorprendente, ya que un sondeo reciente comentado por la agencia EFE informaba de que el 85% de los habitantes no quiere formar parte de Estados Unidos.
El actual presidente de Estados Unidos ha declarado públicamente la intención de ocupar de Groenlandia, a la fuerza si es necesario. La propuesta del partido vencedor es simple: Que la isla se independice y sea un Estado.
El principal argumento de los vencedores por el que la independencia debe ser paulatina es que la isla no es hoy económicamente sostenible, depende del reinado de Dinamarca. Sin embargo, saben que equilibrio económico no es una utopía, sino totalmente viable con la explotación de turismo, minería e hidrocarburos, todo lo que Trump desea apoderarse. Actualmente, Dinamarca aporta el 40% de sus ingresos y la pesca representa el 90% de sus exportaciones.
El único de los seis partidos que participaron de los comicios, y que no defiende la independencia, sino seguir siendo dependientes daneses, recibió el 7% de los votos, ubicándose en el quinto puesto.
Ninguno de los partidos ha logrado la mayoría parlamentaria de 16 escaños, sobre un total de 31, necesaria para imponer su voluntad, por lo que el proceso independentista deberá ser negociado con las restantes fuerzas políticas.
Las fuerzas políticas internas están alineadas mayoritariamente con el mismo objetivo, la independencia, pero tendrán que enfrentarse a fuerzas externas que intentarán que el proceso fracase, y que principalmente la isla no consiga su autonomía económica, condición indispensable para alcanzar la independencia.
RACÓ CATALÀ