Referéndum en Escocia
La Comisión Electoral consideraba que la cuestión planteada por el Ejecutivo incitaba a votar ‘sí’

EDIMBURGO. El órgano encargado de velar por la transparencia y objetividad en el proceso del referéndum independentista, recomendó ayer que el Gobierno escocés modifique la pregunta que figurará en la papeleta de voto ya que, aseguraron, la propuesta del Partido Nacional Escocés (SNP) no es lo suficientemente «neutra». El gobierno que dirige Alex Salmond aceptó de inmediato las consideraciones de la Comisión Electoral y cambiará la redacción de la frase.
Los nacionalistas habían propuesto que los votantes contestaran en 2014 a la siguiente cuestión: «¿Está usted de acuerdo en que Escocia debería ser un país independiente?». Sin embargo, finalmente, la pregunta que leerán los electores será «¿debería Escocia ser un país independiente?», propuesta por la Comisión Electoral. Y es que según este órgano, la opción defendida por el Gabinete Salmond podría incitar a votar por el «sí». Desde la Comisión, su portavoz John McCormick dijo que «hemos hablado con los ciudadanos y hemos consultado a expertos en lenguaje, organizaciones y las principales fuerzas políticas. Es cierto que la pregunta propuesta por el SNP es clara, simple y fácil de entender». Sin embargo, McCormick recalcó que «hemos concluido que las palabras «está usted de acuerdo» incitan a un voto afirmativo por lo que pedimos que se reformule la pregunta a un estilo más neutro». Nada más hacerse público el informe, la viceministra escocesa, Nicola Sturgeon, se apresuró a decir que «aceptamos las recomendaciones en su totalidad y, por eso, la pregunta formulada por la Comisión será incluida en la moción del referéndum que presentaremos al Parlamento».
Por su parte, McComick subrayó que en la consulta realizada a los votantes detectaron que la ciudadanía «quiere información objetiva antes de la cita electoral». El portavoz electoral admitió que no esperan que los detalles de una posible independencia se cierren antes del referéndum pero hizo un llamamiento a los gobiernos escocés y británico para que «aclaren el proceso que se seguirá» una vez haya tenido lugar la consulta, sea cual sea el resultado. Se trata, en definitiva, de que ambos ejecutivos fijen la hoja de ruta que habría que seguir dependiendo del resultado que arrojen las urnas.
críticas entre gobiernos Precisamente, este fue el punto del informe de la Comisión que más fricciones creó entre ambos ejecutivos. Desde Edimburgo, Nicola Sturgeon, aplaudió las palabras de McCormick y señaló que a pesar de sus demandas «el gobierno británico ha rechazado el debate» en torno a este asunto. La representante nacionalista aseguró que «no se trataría de una pre-negociación en términos de independencia sino de proporcionar información vital para que los votantes puedan hacer su elección en otoño de 2014». «Dado que el gobierno escocés acepta todas las prerrogativas de la Comisión Electoral, esperamos que el ejecutivo en Londres esté preparado para hacer lo mismo».
El secretario para Escocia del gobierno británico, Michael Moore, salió al paso asegurando que «están contentos» de que la Comisión haya reconocido «que la independencia no puede ser pre-negociada». Además, aseguró que su gobierno está «estableciendo un análisis de la situación de Escocia en Reino Unido». En la primera entrega de ese informe, que tendrá lugar en febrero, figurará la «opinión sobre el proceso post-referendum» del gobierno británico. El secretario para el norte de la isla aclaró que «será entonces, una vez publicado nuestro punto de vista, cuando lo debatamos con el gobierno escocés».
límite de gasto en campaña El informe que publicó la Comisión Electoral sirvió también para detallar el gasto económico que cada formación podrá realizar durante la campaña del referéndum. Cada bando podrá invertir un máximo de 1,5 millones de libras, unos 1,7 millones de euros. El objetivo, según este grupo independiente, es «asegurar que no hay barreras para que los votantes escuchen de primera mano los argumentos de una u otra opción». Los límites impuestos por la Comisión doblan la propuesta del gobierno escocés, que establecía no más de 750.000 libras (unos 872.000 euros) para cada campaña. Sin embargo, finalmente, los independentistas cuentan con una pequeña ventaja ya que podrán gastar potencialmente 63.000 libras más (73.000 euros) que sus rivales. Las cantidades se establecieron teniendo en cuenta la representación de cada formación política en la Cámara. De esta manera, a pesar de que sólo SNP y Partido Verde son independentistas, entre los dos suman el mismo peso electoral que laboristas, conservadores y liberal demócratas. Dado que el gobierno nacionalista, con mayoría en la Cámara, aceptó todas las demandas de la Comisión, sus sugerencias tomarán forma una por una.
Cameron aplaude la reacción de Salmond
Desde Londres, el primer ministro británico, David Cameron se mostró satisfecho tras la reacción del Partido Nacional Escocés (SNP) a la recomendación de la Comisión Electoral. El ‘premier’ conservador dijo «dar la bienvenida a que los nacionalistas acepten lo que la Comisión sugiera porque, desde este órgano estaban preocupados de que, francamente, fuera una pregunta sesgada». También mostró su disposición a negociar y trabajar junto al ejecutivo nacionalista para proveer más información a los votantes. Sin embargo, Cameron aseguró que: «no pre-negociaremos una salida de Escocia de Reino Unido». El primer ministro señalo que «es el SNP quien quiere romper con Gran Bretaña por lo que son ellos quienes deben dar argumentos». Tras el Acuerdo de Edimburgo, firmado entre el ejecutivo escocés y el británico, el gobierno del norte de la isla consiguió la capacidad de formular la pregunta de la papeleta. Sin embargo, Cameron logró reducir las opciones a una sola cuestión en la que se planteara una salida completa de la Unión. Además, también logró arrancar la promesa de que la Comisión Electoral británica sería la encargada de vigilar por la transparencia del proceso de referéndum.








