Contrarréplica y punto

Señor Del Burgo: 1º) Mi nombre (euskaldun) se escribe con t y sin tildes, y cortesía debida es nombrar a cada quien según él/ ella lo rubrica.

2º) Vea artículo en Internet, Wikipedia sobre conde Rodezno y la imputación por crímenes de guerra por la Audiencia Nacional. No se llevo a cabo porque falleció.

3º) Reafirma que el 19 de julio de 1936 EAJ/PNV manifestó su adhesión a la República tres días después del golpe militar. Que solo fue uno, señor del Burgo. El órgano rector del PNV y su portavoz, el Euskadi Buru Batzar, estaba y está compuesto por el Araba, Bizkai, Gipuzko y el Napar Buru Batzar. No veo otra adhesión que a la República y al día siguiente, y era un fin de semana, bastante rápido para las comunicaciones de entonces, demostrándolo luego en la guerra y en la resistencia posterior. Refresco su memoria: en Iruña, la tarde del 18, furias desatadas de requetés y falangistas asesinaron a José Rodríguez-Medel, máximo mando de la Guardia Civil, tomaron La Voz de Navarra gritando “Muera Euzkadi”. Isidoro Gomá, cardenal primado de España, residente en Nabarra, en alegatos bélicos, animaba a los jóvenes a la guerra. Su lenguaje era semejante al de los yihadistas actuales. O al de los cruzados medievales.

4º) Franco, Mola, Sanjurjo, Rodezno, etcétera, al provocar el golpe de Estado en 1936, dejaron a la población civil, entre otras cosas, sin seguridad ciudadana ni protección jurídica. En Nabarra, tomada por Mola, se fusiló en gran número para evitar cualquier resistencia. Irujo, ya requisado de bienes y despacho de abogado en Lizarra, encabezó en Gipuzkoa, con otros diputados nacionalistas como José M. Lasarte, una contrarreacción a los actos vandálicos generados por el golpe militar. En esa acción primera ni se les ocurrió la negociación del Estatuto estancado. ¿Cómo podían adivinar tan temprano quién iba a ganar la guerra? Aunque le cueste creerlo, EAJ/PNV y sus dirigentes y sus bases lo hicieron por lealtad democrática.

5º) Los atroces asesinatos de Honorio Maura, Víctor Pradera, su hijo, y Joaquín Beunza, 4 de septiembre, en el fuerte Guadalupe, donde permanecían para su mejor protección, ocurrieron para dolor de Irujo, a manos de fuerzas anarquistas y un día antes de que las fuerzas de Beorlegui, en quien Mola tenía depositada su confianza, llegasen a Irun, fusilando a diestro y siniestro a lo largo del camino desde Iruña. Los que ejecutaron a los honorables diputados estaban poseídos por la cólera y la venganza y eso, cierto es, no es excusa para semejante aberración. Irujo planeaba canjearlos por cincuenta nacionalistas, pero Mola prohibió canjes sin previa autorización del mando, que nunca llegó. Afirma usted, gratuitamente y con benevolencia, que por eso fue fusilado el alcalde de Lizarra, y obvia que fue él quien informó al Gobierno de la República de las sospechosas reuniones que, en el mes de julio, Mola sostenía en Iratxe, advertencia que fue desestimada. El 18 de julio Agirre fue preso y el 29 de septiembre, fusilado. Este fue el motivo, añadido al hecho de que Fortunato Agirre protagonizó la famosa reunión de alcaldes nacionalistas en 1931. Mola era un teorizante y ejecutor del terror político. Escribió un libro: Dar Akoba, páginas de sangre, dolor y gloria, sobre ello. Anterior a la sublevación, especulaba en procurar la victoria total, cayera quien cayera. Luego, lo aplicó. Era un rencoroso despiadado y resultó un genocida. Quienes estuvieron con él, también lo fueron. Para gente como ellos debemos ser implacables en nuestro juicio histórico. Para que jamás se vuelvan a producir semejantes barbaridades.

6º) No necesito que me diga quién fue Manuel Irujo: soy su biógrafa. Ver: Manuel de Irujo. Un hombre Vasco. Bilbao, Fundación Sabino Arana, 1999.

7º) Sigue pues la polémica en pie: usted mete a todos en un saco, según su conveniencia. Señor del Burgo, pero no se puede comparar en ningún instante ni de ninguna forma a un hombre desdeñable como lo fue Rodezno, involucrado en muertes y levantamientos militares, apoyado por los nazis y fascistas que luego procuraron el holocausto en Europa, la 2º Guerra Mundial costó 60 millones de vidas, con la vida ejemplar de un hombre que vivió su puesto de ministro al modo franciscano, con la idea de salvar vidas en medio de una vorágine de matanzas iniciadas por unos militares ávidos de poder, codiciosos de fortunas y que deseaban borrar con el levantamiento peninsular sus fracasos sangrientos de Cuba y Marruecos. De los que dogmatizaban que los militares usando armas y causando muertes salvan a la nación.

La democracia exige debate. La historia, objetividad. La libertad, sacrificio. Quienes hemos sido despojados hasta de nuestro lugar de nacimiento por estos hombres aborrecibles, reivindicamos que se analicen los hechos para no confundir los temas. Que se revisen los sucedidos para no repetirlos. Con profesionalidad. Y me despido recordándole la frase de Bertrand Russell: “Muchos hombres cometen el error de sustituir el conocimiento por la afirmación de que es verdad lo que ellos desean”.

NOTICIAS DE NAVARRA