En agosto de 1941 se presentaba en el Consulado británico en Bilbao la joven belga Andrée de Jongh, acompañada de un piloto de la RAF y de dos voluntarios belgas, a los que había sacado de la Bélgica ocupada por los nazis. En junio, varios soldados aliados habían sido detenidos por la Guardia Civil en los Pirineos, y devueltos a los nazis en Francia. En otras ocasiones terminaban en campos de concentración como el de Miranda de Ebro. Por ello, Andrée quería extender la ruta de evacuación hasta tierra aliada, hasta Gibraltar, y desde allí hasta Inglaterra.
En octubre, Andrée vuelve a Bilbao. Tras contactar con el MI9 -Servicio de Inteligencia Británico, sección de evacuación-, la línea de evacuación Comète queda organizada definitivamente, recibiendo ayuda británica para sufragar gastos.
Andrée evacuó a 118 pilotos en dos años. En 1943 era detenida por la Gestapo en Donibane Garazi. Condenada a muerte, pasó el resto de la guerra en los campos de concentración de Ravensbrück y Mauthausen, en manos de las SS. En total, los 1.700 colaboradores de la Red Comète (de los que murieron 216, tres de ellos vascos) lograron evacuar a 770 personas entre 1941 y 1944, pasando así a los anales de la historia de la Resistencia como la línea de escape más extensa y con más éxito.
Esta parte de la historia de nuestra ciudad debería quedar visible en algún lugar, quizás en el que estuvo el Consulado, por lo que animo al Ayuntamiento, en colaboración con el propio Consulado, a llevarlo a cabo.









