LA RECUPERACIÓN DEL LENGUAJE DE LOS SILBIDOS DE LOS PASTORES VASCONES EN EL VALLE DE OSSAU: LA ALDEA DE AAS

El Códice Calixtino es un famoso manuscrito de mediados del siglo XII en el que se incluye el Liber Sancti Iacobi, una curiosa guía para los peregrinos que recorrían el camino hacia Santiago de Compostela. En lo referente a su paso por Navarra, el autor, un monje francés, hace una breve reseña de la tierra y no escatima insultos a la hora de describir de forma distorsionada a los navarros, a los que trata malintencionadamente de ridiculizar. Contiene también referencias a su lengua, el euskera, en la que comparte un pequeño diccionario con palabras corrientes.

En uno de los apartados del citado códice afirma que «siempre que un navarro o un vasco va de camino se cuelga del cuello un cuerno como los cazadores y lleva en las manos, según costumbre, dos o tres dardos que llaman azconas. Al entrar y salir de casa, silba como un milano. Y cuando estando escondido en lugares apartados o solitarios para robar, desea llamar silenciosamente a sus compañeros, o canta a la manera del buho, o aúlla igual que un lobo».

El filólogo y etimólogo catalán Joan Corominas (Barcelona 1905– Pineda de Mar 1997) dejó escrito: “Los vascos han desempeñado un gran papel en el pastoreo pirenaico y no sólo los actuales vascos de Navarra, Soule y Vascongadas sino también los antiguos pastores vascófonos nativos del Alto Aragón y los Altos Pirineos gascones aún quizás del Pallars y el Valle de Arán, donde la muerte de los idiomas prerromanos es mucho más moderna de lo que suele admitirse”.

Llama poderosamente la atención que el lenguaje silbado solamente fuese utilizado en Aas, y nunca (según los protagonistas de antaño y la documentación escrita) en los pueblos de alrededor como Béost, Eaux-Bonnes o Laruns, que están apenas a dos o tres kilómetros.

El Bearne, donde se encuentran todas estas localidades, es la parte oriental del departamento francés de los Pirineos Atlánticos, ocupando 3/5 partes del mismo, siendo las otras 2/5 partes las que ocupa el País Vasco Francés. La lengua local, el bearnés, un dialecto del gascón está en peligro de desaparición por el avance del francés, y ya raramente es vehículo de comunicación entre los hablantes del Bearne. Fue precisamente el bearnés y el euskera las lenguas que se silbaban en el pueblo de Aas y el Pirineo.

Por lo que hemos escuchado en Aas se silban las vocales como tonos, siendo silbadas más agudas cuanto más cerrada se tiene la mandíbula al pronunciarla hablada y viceversa. Algunas de las consonantes que habladas suenan distinto, silbadas suenan igual, como la e y la è, según su proximidad de apertura de mandíbula (que no de los labios, que no cambian el tono en el silbo).

En cuanto a las consonantes, ambos silbos simplemente tratan de realizarlas acercándolas lo más posible a como se pronuncian en el lenguaje hablado respectivo.

A comienzos del siglo XX casi todos los habitantes de Aas usaban el lenguaje silbado como medio de comunicación a distancia para sus cuestiones diarias. Era usado tanto por hombres como por mujeres, por niños como por ancianos, e independientemente de la labor o profesión de cada uno. Como es lógico, su utilización principal fue para la larga distancia, por lo que eran los aislados pastores los que más lo necesitaron. En 1960 el profesor René Guy Busnel constató el retroceso que esta práctica estaba experimentando, y realizó grabaciones sonoras y videos que se han convertido en documentos valiosísimos. Decimos esto porque en 1995 murió la última silbadora del pueblo, y actualmente nadie es capaz de trasmitir cómo se comunicaban silbando. Por tanto, las grabaciones de Busnel representan la única manera de volver a oír este lenguaje silbado hoy en recuperación.

En uno de estos paisajes mágicos del Pirineo se encuentra el cromlech de Senescau del valle de Ossau, el cual nace en el valle de Aneu, ya en el Bearn francés, está al otro lado de El Portalet. De allí hasta la gruta con surgencia de agua por el interior de la roca apenas hay 500 metros en línea recta, lo que hace suponer que pudiera ser un lugar de culto de nuestros antepasados; allí tenían pastos abundantes para sus ganados, es un espacio ideal para la caza….

En Piedrafita de Jaca, Valle de Tena, mirando a la Partacua y a la izquierda del Cachibirizas hay unas canales. Una de ellas se denomina canal d’os chifladors. Testimonio de Joaquín de Casa Petit.

Desde el siglo XIV hasta el siglo XVII, hay una progresión creciente en los procesos por brujería en toda la península. En el Valle de Tena hay constancia de varios testimonios de caza de brujas ya en el siglo XV, siempre contra mujeres bearnesas, cuya fama de hechiceras venía de lejos.

Esterri de Aneu​ es un municipio de la provincia de Lérida, situado en el centro de la comarca del Pallars Sobirá y al lado del río Noguera Pallaresa.

¿Sabías que la primera ley europea de 1424 contra la brujería fue redactada en los valles de Àneu? ¿Quieres saber más? Joana la Gascona vuelve el Pallars para ayudar a su prima Esperanceta. Hay gente que le quiere mal. Joana le enseñará a protegerse y también lo hará con los visitantes. Los tiempos que corren requieren Arte.

Si como nosotros sois una familia adicta los pueblos bonitos y con historia Las Valls d’Àneu es un destino para vosotros pues esta comarca está trufada de pueblos montañeros medievales empedrados o a veces pequeños núcleos de población muchos de los cuales encaramados en laderas que dominan pequeños valles. La mayoría conservan una toponimia de raíz vasca, la lengua pre-románica hablada por estas tierras hasta bien entrado el S.X.

Esperanceta es una mujer real que había trabajado de criada en Casa Gassia –el Ecomuseu reproduce la vida en esa casa de principios del siglo pasado–. Esperanceta es una bufona, su función es comunicar. Improvisando, transmite lengua, costumbres, puede meter el dedo en la llaga o tirarte un ‘potxó’ (beso, en pallarés). Ella es la encargada de transmitirnos el dialecto, la danza y las costumbres ancestrales del Pallars , incluidas las pócimas y unguentos con yerbas mágicas.