El escudo de Carlomagno

Hoy quiero hablaros de un escudo que aparece fugazmente en la escena de la batalla de Roncesvalles de la famosa película «Irati», que demuestra que el guionista sabía qué se traía entre manos, porque se trata nada menos que de las armas heráldicas del emperador Carlomagno. Pero si la batalla se produjo en el año 778, y sabemos que la heráldica no se empezó a desarrollar hasta 1150, ¿cómo es posible tal cosa?

Pues porque las gentes de la Baja Edad Media, sobre todo a partir de finales del siglo XIII, en pleno boom de la Heráldica, no concebían que grandes personajes históricos, bíblicos e incluso literarios de la antigüedad no hubieran tenido sus armas propias, así que procedieron a atribuirles unas específicamente diseñadas para cada uno de ellos. Es lo que se denomina «Heráldica Imaginaria», que inventó escudos para Dios, Satanás, el rey Arturo, Alejandro Magno, Julio César y para todos aquellos y aquellas que creyeron que era imposible que no los hubieran tenido.

Y por supuesto al mítico emperador Carlomagno también le otorgaron unas creadas «ad hoc», que son justo las que aparecen en «Irati»: un partido dimidiado: primero de oro, un águila exployada de sable (armas del Sacro Imperio Romano Germánico, porque fue emperador alemán); segundo de azur, sembrado de flores de lis de oro (armas de Francia, porque fue también rey de los francos).

Si habéis leído mi libro EN RECTA LÍNEA, sabréis como el rey Carlos III el Noble de Navarra se declaraba orgulloso descendiente del emperador San Carlos Magno, y por la documentación sabemos que tenía al menos dos representaciones suyas colgadas en sus palacios de Tudela y de Olite. Porque de esa manera podía presumir ante los embajadores o las visitas de su imperial antepasado, igual que ahora mismo tenemos en la pared fotos de los abuelos. En Tudela lo tenía pintado en un mural, y en Olite en un tapiz que había comprado en uno de sus viajes a París.

Desafortunadamente no conservamos ni uno ni otro, pero podemos hacernos a la idea observando la representación de los 9 Héroes que aún se conserva en el castillo de la Manta, en el Piamonte.