
Restos localizados en el cementerio musulmán encontrado en la plaza del Castillo. (Jagoba MANTEROLA/FOKU)
En el siglo VIII, cuando Iruñea cayó bajo la órbita del Islam, la plaza del Castillo albergó un cementerio en el que fueron enterradas personas procedentes del Magreb. En ese mismo lugar estuvo ubicada una de las diferentes cárceles que han existido en la ciudad a lo largo de su historia.
Las obras del polémico aparcamiento de la plaza del Castillo dejaron al descubierto un cementerio musulmán con enterramientos realizados en el siglo VIII.
El análisis de los restos encontrados ha permitido determinar que entre los 177 individuos inhumados había africanos junto a personas autóctonas. Uno de los elementos distintivos de esta población era el limado estético de los dientes incisivos superiores e inferiores, lo que indicaría su procedencia del Magreb.









