República Foral de Nabarra

Cada día que pasa se impone una visión muy distribuida y a la vez una visión de país con una concepción en red de sus instituciones.

Una ejemplo de ella podría ser aquella que mezcla la simbólica capitalidad de Bilbao con una Cortes o Parlamento en Pamplona.

– Capital : Bilbao.
– Sede del Parlamento : Pamplona.
– Sede de la Cámara Laboral : Pamplona
– Sede del Senado : Donostia-San Sebastian.
– Sede del Poder Judicial : Donostia-San Sebastian.
– Sede del Ejecutivo: Vitoria-Gasteiz

La historia nos sirve para tener unas raíces pero no nos tiene que hacer esclavos menos en un tiempo donde los medios, las nuevas tecnologías, etc., en mucho casos nos permiten aplicar lógicas totalmente diferentes de cara a la logística de vertebrar un país. La realidad es que hoy existen los medios incluso para tener sedes itinerantes e interconectadas a ritmo de bit. El concepto de ‘la capital o las sede’ como ‘centro único’ ha perdido todo sentido logístico. Se propone por tanto un Parlamento Tricameral (*con una Cámara Laboral con representación de las Fuerzas laborales: sindicatos, etc., garante de la Soberanía Social, como el Parlamento lo es de la Soberanía Política)*y la distribución de los Tres Poderes en los 4 herrialdes.

Querido lector, ¿te parece poco importante que un nuevo y democrático Estado vasco se denomine NABARRA y que la sede de la institución más importante de un país, su PARLAMENTO se encuentre en Pamplona? ¿Consideras que la capitalidad de Bilbao es una nueva especie de aranismo? Nada de eso.

Euskal Herria es la Nación, Nabarra es el Estado. El concepto de capital está relacionado con el de Estado más que con el de Nación, y hoy es un concepto que debe revisarse. En cualquier entiendo lo que quieres decir, pero ten en cuenta lo siguiente: Ni Los Ángeles es la capital de California (sino Sacramento), ni Sidney la de Australia (sino Camberra) ni Río o Sao Paulo la de Brasil (sino Brasilia), ni Nueva York la de USA (sino Washington). Si tomáramos como postura el bilbainismo o el bizkaitarrismo, nadie querría para nuestra querida Bilbao la capitalidad del Estado de Nabarra.

En Euskadi, como se sabe, el que la Comunidad Autónoma no tenga capital oficial, es tema de diferentes debates polémicas: que si se guarda ese «lugar honorífico» para Pamplona, que si Gernika, que si Bilbao… La cuestión es que en 30 años el no tener capital no ha supuesto ningún problema.

El Reino de Navarra quebró, es hora de la República Foral de Nabarra. Políticamente al quedar abolidas todas su instituciones política y leyes e incluso dinásticamente, por mucho que la Dinastía Liberal actual e incluso la Dinastía Carlista de manera folklórica usen alguna vez sus títulos.

Pero como bien se sabe y conociendo las leyes de viejo Reino esa «dignidad» no les corresponde ni a unos ni a otros. Ni les corresponde dinásticamente ni el pueblo les ha refrendado con su libre y voluntaria decisión. Poco queda del viejo Reino sino los vestigios de su foralidad.

Quebró, no hay que darle más vueltas, y ahora simplemente corresponde al pueblo desde unas bases y raíces construir algo nuevo, democrático, foral, desde la libre determinación.