El PP, un partido que prohíbe votar

Más allá del objetivo final, que es hacer de Cataluña un país libre -ahora sólo podemos hacer vida normal dentro del recinto de la prisión-, una de las grandes victorias del independentismo es la rapidez con que está mostrando al mundo la auténtica naturaleza del PP. Para quienes, desde fuera, no sabían nada, el PP era tan sólo un partido de derechas como hay muchos. Ahora, sin embargo, la fuerza mayoritaria del independentismo ha puesto muy nervioso a este partido y le está obligando a revelarse como lo que siempre ha sido y que el letargo catalán le permitía esconder. Es decir, un partido de ultraderecha. Ultraderecha nacionalista española, por supuesto.

Obligado a actuar sin máscara, no hay semana sin que el PP, bajo el sombrero del gobierno español, haga algo en contra los derechos fundamentales y las libertades democráticas: condecoraciones a nazis y franquistas, balas de goma contra inmigrantes que se están ahogando, leyes del aborto que evocan el 1939, destitución de profesores internacionales por razones ideológicas, persecución e intento de exterminio de la lengua catalana, negación del derecho a votar… Esto no es nada, sin embargo. Han de hacer muchas más acciones absolutistas y totalitarias. No obstante, lo que les tiene más obsesionados es impedir que los catalanes podamos votar. Dicen que los catalanes no tenemos ese derecho. Y, mira por donde, en el fondo tienen razón, ya que las colonias nunca votan. Es la metrópoli quien dice cuándo lo pueden hacer, y es también esta última quien, en caso de permitirlo, dice qué se puede preguntar y qué no.

Por eso el PP de Sant Cugat, sin el más mínimo rubor, osa exigir al Ayuntamiento que no ceda los datos del padrón municipal a la Generalitat para celebrar la consulta del 9 de noviembre de este año. Incluso se atreven a intentar atemorizar a personas, como los funcionarios del consistorio. La ultraderecha es así. Su alergia a la democracia llega a estos extremos. No quieren que haya consulta porque saben que la perderán y porque su derrota significa, de facto, la constitución de Cataluña como nuevo Estado de Europa. Esto es el PP, un partido nacionalista español de ultraderecha que, fiel a su ideario, prohíbe votar.

CUGAT.CAT