La viabilidad de la Cataluña independiente

Son extraordinariamente didácticos los actos que hace el Círculo Catalán de Negocios en todo el país para explicar que el modelo económico y exportador de Cataluña no tiene ninguna posibilidad de sobrevivir sin que el país sea un Estado independiente. Sin este estatus político, Cataluña no sólo está condenada a ser una comunidad autónoma más, sino también una comunidad autónoma pobre. Joan Canadell, que es el secretario general del Círculo Catalán de Negocios, hizo un acto días atrás en Sant Cugat para ilustrar con todo detalle estas aseveraciones y explicar un montón de cosas que los catalanes deben saber y que los altavoces mediáticos de vocación española esconden.

La más importante de estas cosas es que la independencia pondrá fin al escandaloso expolio fiscal que sufre Cataluña por parte de España, lo que supondrá reducir el paro a la mitad en sólo cinco años. Pero hay muchas más, de cosas. Por ejemplo, debemos saber que el 99% de las empresas catalanas son pequeñas o medianas y que España las margina abiertamente, ya que el 95% del crédito que concede el destina a las grandes empresas. Esto, además, concuerda con su política-tanto la del PP como la del PSOE -de gastarse el dinero que expolia a Cataluña haciendo obras faraónicas, con aeropuertos y trenes de alta velocidad fantasmas, que cuestan miles de millones de euros, que no sirven absolutamente para nada y que tienen como objetivo favorecer los intereses ideológicos y económicos de la oligarquía española.

Los catalanes debemos tener presente que somos un país con superávit en la balanza comercial, lo que nos convierte en un país viable. Y debemos saber también que no podemos permitir que un país como el nuestro, que tiene una economía como la de Holanda, Bélgica, Dinamarca o Suecia, esté cayendo en pedazos, totalmente desguazado y con una renta por detrás de Melilla. Nosotros decidimos: o Cataluña se convierte en un Estado independiente o desaparece como pueblo.