Un estudio científico, publicado recientemente en la revista Environment International, ha detectado riesgos significativos para las poblaciones españolas situadas cerca de incineradoras y plantas de tratamiento de residuos peligrosos. Existe una probabilidad mayor de cáncer, según concluyen los autores del estudio realizado por un grupo de investigadores del Instituto de Salud Carlos III de Madrid, un centro puntero de investigación biomédica.
Hay estadísticamente más riesgo, tanto para hombres como para mujeres, de muerte por cánceres (estómago, pulmón, pleura, riñón y ovario) en ciudades situadas cerca de incineradoras y plantas de tratamiento de residuos peligrosos, concluye el estudio.
La posibilidad de morir por cáncer es mayor para los que viven cerca de vertederos (5 kilómetros) y si las instalaciones de tratamiento de residuos son incineradoras. Fueron 33 los tipos de cáncer analizados. La hipótesis de que un exceso de mortalidad por cáncer puede ser debida a la exposición de la población a la contaminación industrial, queda confirmada.
Asimismo, las incineradoras se revelan como potentes emisores de carcinógenos como dioxinas, arsénico, cromo, benceno, hidrocarburos aromáticos policíclicos, cadmio, plomo, tetracloroetileno, hexaclorobenceno, níquel y naftaleno.
El estudio abarca 8.098 poblaciones españolas y se realizó en base a datos recogidos entre 1997 y 2006. El trabajo no consideró aquellas instalaciones que habían entrado en funcionamiento recientemente y cuya posible influencia en el desarrollo de los tumores sería discutible.
Se analizaron 129 instalaciones, entre ellas incineradoras, plantas de gestión de vehículos al final de su vida útil, de tratamiento físico-químico, de residuos oleaginosos, de reciclado de envases, de recuperación de disolventes usados o de baños ácidos agotados. Solo en 2007, las instalaciones analizadas liberaron 525.428 toneladas de sustancias tóxicas al aire y 4984 toneladas al agua.









