El Congreso de Nabarralde estudia los efectos de la conquista en la lengua

La jornada inaugural tuvo lugar ayer en Arrasate y el encuentro seguirá hoy en Leitza

Al margen de la pérdida de la soberanía y del cambio de fronteras, el euskera sufrió uno de los atropellos más claros


Ponentes y asistentes, durante la jornada inaugural del congreso, en Arrasate.

Bajo el título de Pérdida y retroceso de la lengua, dio comienzo ayer la tercera edición del Congreso de Historiadores de Navarra en Arrasate-Mondragón, organizado por Nabarralde. Tras la bienvenida del alcalde de la localidad guipuzcoana, Inazio Azkarraga, la apertura corrió a cargo de Joseba Asiron, director del Congreso, y Angel Rekalde, director de Nabarralde. A continuación, tomó la palabra el director general de Euskera de la Diputación de Gipuzkoa, Zigor Etxaburu.

La primera ponencia fue leída por Jean Louis Davant, que habló de la Evolución de la situación del euskera en Navarra y Baja Navarra después de la Conquista. Tal y como comentó, «el seísmo castellano originado en 1512 provocó el primer choque con el euskera ya en el siglo XVIII. Mientras tanto, en la Navarra residual dio comienzo la literatura nacional: en 1545, el libro de poemas escrito por Bernat Etxepare; el Testamentu Berria (1571) de Leitzarraga; Gero, de Axular en 1643… Seguidamente Koldo Zuazo, disertó sobre La influencia de Navarra en la evolución del euskera. «Es poco lo que sabemos sobre el origen de los dialectos del euskera, pero parece que Navarra, y más concretamente Pamplona, ha tenido una importancia clave en el mismo. Parece que Pamplona es el lugar de origen de los dialectos actuales, y es posible, por otra parte, que la destrucción del Reino de Navarra haya tenido una relación directa en la partición del euskera», contó.

Iñaki Lasa, por su parte, presentó la comunicación Hacia la conquista de una correcta política lingüística. «Los conflictos lingüísticos son conflictos de poder», afirmó. Y continuó: «Los equilibrios y desequilibrios entre las lenguas dependen de las relaciones entre poderes, y por consiguiente, para la normalización de una lengua, cualquiera que sea, hay que estudiar a fondo las relaciones de poder. Al hilo, podría decirse que el futuro del euskera no se juega solo en la educación o la cultura; la situación del euskera hoy día es consecuencia de la relación de poder que hay en el terreno socioeconómico, administrativo y el de las relaciones personales. Solo una política lingüística adecuada y un movimiento social firme y organizado podrá ofrecernos el camino para la normalización del euskera».

Después de las intervenciones individuales tuvo lugar una mesa redonda en la que tomaron parte Pako Aristi, Josu Lavin y Julen Arejolaleiba, con Julen Iriondo, periodista de Goiena Telebista, como moderador. En el debate se reflexionó sobre los temas presentados en las comunicaciones; como los mecanismos y recursos utilizados por el Estado para minorizar una lengua. Posteriormente, se produjo un animado coloquio entre los asistentes a esta primera sesión del congreso.

Reflexión Tal y como informaron ayer desde Nabarralde, «hasta ahora las consecuencias de la conquista se han medido en términos de pérdida de territorio, de soberanía, destrucción de castillos, cambio de mugas, aculturación… Y se considera que la lengua ha sufrido uno de los atropellos más claros». Por eso, en esta edición «se han querido unir las dos disciplinas, historia y lingüística, que están más cercanas de lo que a priori puede parecer».

http://www.noticiasdenavarra.com/2012/09/08/ocio-y-cultura/cultura/el-congreso-de-nabarralde-estudia-los-efectos-de-la-conquista-en-la-lengua