«No están en el peor momento, sino en uno de los mejores, a punto de salir de un marco de confusión»
«Una Catalunya soberana, que ofrezca un horizonte social, no tendría problemas»
El sociólogo Salvador Cardús (Terrassa, 1954), firme defensor de un Estado propio, es elprimero en apoyar las nuevas iniciativas de El Punt Avui.
¿Están en el peor momento las relaciones Cataluña-España?
La calificación de peor momento tiene una connotación negativa, y denota el supuesto de que aún es posible una relación dentro del marco constitucional. Ya es hora de decir que estamos en uno de los mejores momentos posibles de las relaciones, porque estamos a punto de salir del marco de confusión en que nos han tenido atrapados durante años para establecer un nuevo modelo de relación de igual a igual.
Jordi Pujol ha alertado de que la independencia es muy difícil…
La voluntad de independencia es la más alta ambición posible que se pueda fijar un país, y por tanto la más difícil, como lo es la libertad en el ámbito personal. No será fácil, necesitaremos el reconocimiento internacional y mucha capacidad de negociación con el Estado. Si les hace más o menos ilusión es una dificultad añadida, pero la independencia es nuestra, no de ellos.
Para Mas, el país no está preparado para iniciar este proceso.
En pocos años se ha producido un progreso espectacular hacia una voluntad soberanista mayoritaria, y esto se ha hecho sin un liderazgo claro. Pero una transición hacia la independencia no se hace sin un liderazgo político formal y explícito. Ahora la sociedad está más madura que sus líderes, que todavía tienen dudas y angustias para encabezar el proceso.
¿Cataluña ahora votaría que sí en un referéndum soberanista?
Es que el proceso no debe comenzar con un referéndum, sino con una mayoría parlamentaria consistente, del 60% o 70%, de fuerzas que reclaman un Estado propio. Entonces hay que negociar con el Estado para definir como queda… ¡No fuimos a votar por el Estatuto hasta que no estuvo redactado por competo! El proceso es largo, y la convocatoria del referéndum sólo se debe completar al final.
¿Y el proceso cuando se debe iniciar?
Ya está empezado, estamos hablando de unos plazos mucho más breves de lo que nos imaginamos.
Mas ha insinuado que éste es el plan B si no hay pacto fiscal…
El fracaso del pacto fiscal está cantado, ya que es imposible que Madrid acepte en los términos en que lo plantea el gobierno, además de que España ya no es un interlocutor serio para nadie. En breve habrá que plantear elecciones anticipadas, y el centro de la discusión ya no será el pacto fiscal, sino el Estado propio, con todos los eufemismos que se quieran.
Habrá muchas resistencias en Cataluña misma…
El problema no será tener mayoría social, que la hay, sino superar la resistencia de poderes fácticos minoritarios que mantienen mucho peso en la sociedad catalana, y que se resisten a acelerar el proceso porque pueden sentirse amenazados. Pero en un proceso democrático tomarán una posición adecuada, estoy seguro que ya consideran la hipótesis. En un mundo globalizado es absurdo pensar que los catalanes dejarán de consumir jamón de Jabugo o los españoles no comprarán inodoros Roca. Esto no debe producir miedos y resistencias.
¿Existe el peligro de que se rompa la convivencia en Cataluña?
Si en 30 años de España autonómica creen que no se ha cerrado la cohesión de la sociedad catalana, los que lo dicen deberían reconocer el fracaso político y social de su propio modelo. Somos una sociedad tan cohesionada o diversa como la de cualquier otro lugar del mundo. Diría lo contrario: una Catalunya soberana, con capacidad de ofrecer un horizonte social y de progreso, no tendría problemas de cohesión.
Pero están empezando a aparecer argumentos así. ¿Es por miedo?
Sí, se están diciendo disparates de un absurdo empírica absoluta, espantajos para frenar el proceso pero que son muy fáciles de rebatir, como cuando dicen que no podremos pagar las pensiones, y el mayor riesgo del pensionista es seguir siendo español. Lo presentarán como voluntad de separación y enclaustramiento, cuando es todo lo contrario: el PP es muy receloso con todos los gestos de internacionalización catalana; todas estas estrategias son las más castigadas por alguien que nos acusa de encerrarnos. Su argumentario es pobrísimo, pero tienen medios poderosos…
¿En un Estado propio, sólo el catalán debería ser oficial?
No hace falta que seamos esclavos de formulaciones meramente burocráticas. Cataluña no volverá a ser monolingüe nunca más, es un gran absurdo pensarlo. Habrá que gestionar la diversidad lingüística, en la vertiente de la dimensión práctica y del aspecto de los nombres. Si hay una o más lenguas oficiales, en la calle no se notará… No soy ningún experto, pero si dependiera de mí el catalán sería la lengua propia, y no haría ninguna oficial, ni el catalán.
Al menos así no habría que batallar con Madrid por todo…
Es que la independencia comportará la desactivación de muchos debates estériles, como éste o el de la ley del cine, porque con una convivencia tan efectiva como la que hay en la calle, hemos perdido una cantidad de horas brutal… Haremos lo mismo que ya hacemos, pero sin la presión de estar en un Estado que plantea desafíos constantemente.
¿Qué le parece la nueva sección de El Punt Avui, y el concierto que monta en Girona el 29 de julio?
El concierto me parece espléndido y estaré a nada que pueda. En 1992 la voluntad soberanista quedó atascada por los Juegos. Hemos perdido veinte años, pero por suerte hemos retomado esa iniciativa, y ahora es aceptada ampliamente. No hay acto público que no acabe con gritos de independencia, es impresionante el progreso de los últimos años. Que El Punto Avui sea sensible a esta demanda popular es un gesto de gran inteligencia nacional y patriótica, pero también informativa, ya que ocupa un mercado que nadie ha sido capaz de recoger en los últimos años.








