No hay ningún otro proyecto de investigación que destaque en tantos campos como el de Atapuerca
Son los tres codirectores de uno de los yacimientos arqueológicos más ricos del planeta. Eudald Carbonell, José María Bermúdez de Castro y Juan Luis Arsuaga son los responsables de las excavaciones que se llevan a cabo desde hace cerca de treinta años en la sierra de Atapuerca (Burgos), donde se han encontrado los restos humanos más antiguos de Europa, hace 1,2 millones de años. Los tres tomaron parte ayer en un cara a cara en el Auditorio Caixa Tarragona, en una de las pocas ocasiones en que se pudieron ver y escuchar a los tres juntos, hablando de unas excavaciones que, dijeron, les han cambiado la vida: «Han influido en nuestra vida completamente, yo pienso de una forma radicalmente diferente a la que pensaba antes de ir a Atapuerca», dijo Bermúdez de Castro.
Tienen el privilegio de trabajar en «el proyecto más importante del mundo en cuanto a los estudios sobre el origen de la evolución humana», según reconoció Arsuaga, quien destacó que sólo por una sencilla cuestión de estadística ya se puede constatar la importancia del conjunto de Atapuerca: el número de fósiles descubiertos, «porque es el conjunto más productivo», por el tiempo que abarcan los restos, «ya que arranca desde los mismos principios de la evolución humana»; por el número de investigadores que trabajan; los centros de investigación implicados, nacionales e internacionales; por el número de publicaciones, para las inversiones públicas y privadas … «No hay ningún otro proyecto de investigación que destaque en tantos campos», puntualizó. «Hace treinta años, cuando empezamos, no teníamos nada: ni dinero, ni instrumental … Ahora nos sorprende y nos produce vértigo ver dónde estamos «, añadía Bermúdez de Castro. Y para el tercer codirector, Eudald Carbonell, el trabajo en la sierra de Burgos ha llevado la investigación sobre la prehistoria «a un nivel que todos habíamos soñado».
Los restos que han localizado, sobre todo las del Homo Antecesor -lo que se convierte en el último antecesor común de los Neandertales ( Homo neanderthalensis ) y de las poblaciones modernas ( Homo sapiens ) -, han sido una pieza clave en el estudio de la evolución humana. «Atapuerca nos brinda la oportunidad de bucear en la ocupación humana», señalaba Carbonell.
Canibalismo
Los codirectores de las excavaciones han podido constatar que esta especie practicaba el canibalismo: «Nos sorprendió mucho porque habíamos descubierto la primera prueba de canibalismo de la historia, y eso nos impactó», confesó Eudald Carbonell, que añadió que, a pesar todo, «el canibalismo forma parte del comportamiento humano».
Se ha avanzado, pero aún quedan muchos interrogantes por responder: ¿cómo y cuánto se produjeron las primeras dispersiones humanas procedentes de África? ¿Qué especie fue la protagonista? ¿Qué tecnología utilizan? ¿Cuando aparece la conciencia? La tarea de los tres directores de Atapuerca reconocen que queda mucho trabajo por hacer, pero que hay un hecho que debe prevalecer en el comportamiento de los seres humanos: «Tenemos que pensar como humanos, porque ahora actuamos más como monos que como humanos y tendremos problemas, de hecho, ya los tenemos «, sentenció Carbonell, que en los últimos años ha llevado a cabo una intensa labor de divulgación de los estudios de la evolución humana.









