MÀRIUS Serra, ganador en 2006 del certamen literario Ramon Llull en lengua catalana, contaba que durante aquellos días tuvo que responder a un militante catalán de UPyD por qué pudiendo escribir directamente en castellano se empecinaba en escribir en catalán. Para quien pregunta tal cosa, en castellano se escribe «directamente», mientras que para hacerlo en lengua catalana hay que «empecinarse», ser terco y hasta algo necio. Sólo desde esa idea se puede considerar contumaz a Màrius Serra por seguir escribiendo en catalán- habiendo demostrado que lo hace perfectamente en castellano. Las preguntas retóricas como la de este buen militante de UPyD explicitan, como pocas, el nulo valor al bilingüismo, al pluralismo y a la convivencia entre sensibilidades culturales diferentes de quien la formula.
Aurelio Arteta, catedrático de Filosofía Moral de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea y fundador de UPyD, nos ha contado estos días su tesis sobre la política lingüística que se ha hecho en Euskadi. La resume así: es falsa. Y lo es porque son injustos los fundamentos ético-políticos que la inspiran y porque es falso también su punto de partida empírico, es decir, las encuestas sociolingüísticas.
Una conclusión tan categórica hacía esperar alguna explicación de mayor calado pero en la cuestión de los fundamentos ético-políticos no ha sido así. Es una pena porque ésta no éste un tema que en Euskadi se deba despachar sin más.
Pero el catedrático lanza el exabrupto y ahí lo deja para centrarse en la falsedad de las encuestas sociolingüísticas. Nos dice que son de poco fiar. Una razón es clara para el Sr. Arteta: la gente miente exagerando y sobrestimando sus conocimientos y su nivel de euskera, probablemente porque considera un desdoro no saberlo o quizás también por no desairar al nacionalismo (¡con una respuesta anónima a una encuesta formulada de manera anónima!). Otra razón que apoya la poca fiabilidad de estas encuestas y su falsedad, según Aurelio Arteta, es igual de sorprendente: no es verdad, como dicen todas las encuestas, que la gran mayoría de la población vasca esté a favor de la promoción del euskera; sólo lo es que la gran mayoría dice estar a favor….. ¡La gallina!
Rafael Bengoa apenas cuenta nada ni milita en UPyD, pero hace encuestas. ¿Qué hacer para que sean de fiar? Es fácil: se elimina la pregunta que podría convertirlas en falsas y ya está. El Sr. Bengoa está obsesionado con la calidad. Calidad en Osakidetza, calidad en las listas de espera y, sobre todo, calidad en la elaboración de las encuestas. Y, claro, una pregunta sobre el uso del euskera, cuya respuesta será, con toda seguridad, falsa y/o realizada bajo presión o sugerencia nacionalista, no le va a afear el resultado ni estropear la calidad… de la encuesta. Ni hablar.
Seguramente, cree el Sr. Bengoa, si los enfermos fueran sinceros y dijeran la verdad cuando les preguntaran por la atención en euskera, si eso fuera así, él preguntaría hasta dos y tres veces por esta cuestión. Porque él no tiene ningún conflicto con el tema del euskera; son otros los que mezclan estas cosas de la lengua con la calidad de la atención médica. Y no puede ser.
Le sugiero al consejero de Sanidad que se dé una vuelta por el Hospital de Galdakao, por ejemplo. Estoy segura de que la observación directa de las conversaciones en los pasillos y salas de espera o los comentarios en los puntos de información de los pacientes que acuden desde Ondarroa, Markina, Zeanuri o Lemoa le serán más valiosos que esa pregunta que ha eliminado porque le afeaba su encuesta.
Si, además, se anima a asistir directamente a algún paciente (como aquellos monarcas que recorrían su territorio para conocer los problemas de sus súbditos) quizás se encuentre con quien, si no es ayudado por alguna hija, no podrá explicarle al detalle lo que le pasa, no podrá contarle que tiene un dolor latente que dura horas y le recorre el costado izquierdo, sobre todo desde el alba hasta el mediodía, más o menos. Y es también probable que el Sr. Bengoa, como buen profesional, pida a la hija que se calle y al enfermo que se lo explique él mismo. Y también, que éste piense que el doctor no parece muy listo, ya que no se entera de las dificultades que tiene él para explicarse con fluidez y detalle… en castellano y su hija lo hace perfectamente. Y si el doctor no se da cuenta de eso, ¿cómo podrá curarle ese dolor latente del lado izquierdo que le tiene machacado?.
El Consejero Bengoa podría acercarse también a alguna consulta de pediatría del mismo centro o de cualquier de Osakidetza. Pero esto lo dejo para otra ocasión.
Así estamos. La calidad de la encuesta está asegurada en Osakidetza. No tanto la calidad de la atención médica.
* M. Josune Ariztondo, Diputada foral de Cultura de Bizkaia








