El anuncio de ETA de que tomó la decisión de no llevar a cabo ataques armados, y el hecho de que haya elegido a
«Por Dios que alguien le diga a
Creo que vale la pena explicarles a los que no conocen nuestra política editorial por qué no llamamos a ETA, ni a nadie, terrorista.
Mi colega Hernando Álvarez ya lo había hecho en una entrada anterior que tituló ¿Quién es terrorista?
Pero no está de más dadas las circunstancias recordarlo otra vez y aclarar algunas equivocaciones que he visto que se han publicado en distintos sitios respecto a nuestros valores editoriales. Voy a intentar no ser demasiado reiterativo y decir exactamente lo mismo que nos había contado Hernando, aunque el fondo va a ser el mismo.
Nuestra «Guía de Valores y Criterios Editoriales» señala que: «Nuestra credibilidad se ve socavada por el uso descuidado de palabras que conlleven juicios emocionales o de valor. La palabra «terrorista» en sí misma puede ser un obstáculo, más que servir de ayuda para entender lo acontecido. Deberíamos informar sobre los hechos tal y como los conocemos y dejar las valoraciones a otras personas…Tenemos la responsabilidad de ser objetivos e informar de modo que permitamos a nuestra audiencia sacar sus propias conclusiones sobre quien está haciendo qué a quién.»
O sea, en pocas palabras, no nos interesa el periodismo de etiquetas, queremos contar lo que pasa y dejar que las calificaciones en todo caso las hagan otros.
Esto no quiere decir que desconozcamos o neguemos la existencia del terrorismo o que hay países, organizaciones y personas que sí califican a otros de terroristas.
Por ejemplo, algunos lectores nos preguntan por que no llamamos a ETA terroristas si así los califican
Es simplemente que nosotros en el Servicio Mundial de
Y esto no es una cuestión personal de
Esto lo aclaro porque he visto en algunos blogs y en algunos comentarios que se afirma que mientras nos negamos a llamar terroristas a ETA si lo hacemos con el Ejército Republicano Irlandés (IRA, por sus siglas en inglés) dado que éste lucha o luchaba contra el estado británico. Pues nada más alejado de la verdad, ni a ETA ni al IRA, aunque sí informamos sobre cada ataque o atentado que han realizado.
Y es que además de tener una carga política y emocional muy fuerte, el adjetivo terrorista puede cambiar en distintas épocas y momentos históricos.
Hubo un tiempo en que el African National Congress (ANC) de Nelson Mandela era considerado por muchos como una organización terrorista y hoy es el partido de gobierno en Sudáfrica, que llegó al poder por la via electoral. Esto lo menciono sin ningún ánimo ni siquiera de comenzar a comparar al ANC con ETA o el IRA o cualquier otra organización armada, simplemente lo señalo para demostrar lo frágil y a veces hasta efímero del concepto.
Por otra parte, consideramos que no hace falta subestimar a nuestros lectores y darles toda la información ya digerida, no, preferimos que la mastiquen y la digieran ustedes.
En el caso específico del último comunicado de ETA, les presentamos un video en el que se ve a tres personas encapuchadas anunciando que no llevarán a cabo más acciones armadas en su lucha por la independencia del País Vasco y nosotros en el sumario aclaramos que desde su fundación hace 51 años ETA ha matado a 820 personas, yo me pregunto… ¿Hace falta agregar adjetivos?









