Quim Torra, el hombre que no tomaba precauciones

Después de veinte años de trabajo en la empresa privada y habiendo ido a parar a Suiza, Quim Torra decidió cambiar de aires y volvió a Cataluña para empezar una nueva vida. Amante de la literatura, el periodismo y los libros, Torra dejaba atrás una vida de ‘powerpoints’ y reuniones ejecutivas de alto nivel en el mundo de los seguros para ponerse a escribir y fundar una editorial, Acontravent. Aquella experiencia quedó impresa en las hojas de ‘Ganivetades suïsses. Viatge (d’anada i tornada) al cor del management i del capitalisme salvatge’ (‘Navajazos suizos. Viaje (de ida y vuelta) al corazón del management y del capitalismo salvaje’), un libro editado por su amigo Jaume Ciurana en Símbolo Editores en 2007.

Al regreso a Cataluña, Torra se sumerge en archivos, correspondencias, libretas, dietarios y hojas de periódicos antiguos para recuperar personajes de los mejores años del periodismo catalán y ofrecerlos a todo el mundo. Es así como se convierte en el principal conocedor de la vida y obra de Eugeni Xammar, el periodista que pasó sesenta años recorriendo el mundo. Escribir una biografía de Xammar, también editada por Símbolo. De Xammar, siempre recordará el compromiso con Cataluña condensado en una frase: ‘Tratándose de las cosas de Cataluña, yo no tomo nunca precauciones’. Y más adelante, en 2009, gana el premio Carles Rahola de ensayo por su obra ‘Viaje involuntario a la Cataluña imposible, Sobre los periodistas Lluís Capdevila, Ángel Ferran y Francesc Madrid, que se tuvieron que exiliar cuando la República fue derrotada.

Quim Torra, nacido en diciembre de 1962 en Blanes, acompaña su actividad intensa en los archivos y bibliotecas con una tarea igualmente intensa de activismo cultural y político desde la sociedad civil. También emprende una actividad constante como articulista en revistas y periódicos diversos y como editor de decenas de libros, con el sello Acontravent. El primer cargo en una entidad soberanista lo ejerce como presidente de Soberanía y Justicia, cuando en febrero de 2011 sustituye a Agustí Bassols, fallecido hacía una quincena de días. Torra deja la presidencia de esta entidad en marzo de 2014. También fue en 2011 cuando interpuso en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos una demanda -rechazada posteriormente- contra la sentencia del Tribunal Constitucional español sobre el estatuto.

Quim Torra también asume responsabilidades institucionales en aquel 2011. El Ayuntamiento de Barcelona lo nombra gerente de Fomento de Ciutat Vella en septiembre. Nueve meses después, en junio de 2012, Xavier Trias lo designa director del Born Centro Cultural. Torra pone en pie esta ‘zona cero de 1714’, como le gustaba llamarla, y la sitúa como una referencia cultural y patrimonial de la ciudad. Se ocupa del Born hasta septiembre de 2015, cuando abandona el cargo con la entrada del nuevo gobierno de Ada Colau. Entonces coge la dirección de la Revista de Cataluña y, entre julio y noviembre, ejerce la presidencia interina de Òmnium cuando Muriel Casals dimite para incorporarse a la lista de Juntos por el Sí de las elecciones de septiembre.

Es un momento de máxima actividad. El papel de las entidades soberanistas es decisivo para engrasar los engranajes de los partidos que han dado el paso de ir juntos. Pero también de reforzar las sinergias con la CUP. Y Quim Torra hace una tarea incansable en esta dirección. Es un defensor de la máxima lealtad a los mandatos del pueblo y pone todo el esfuerzo en exigir que los compromisos sean explícitos y claros. Torra pilota la nave de Òmnium hasta diciembre de 2015, cuando Jordi Cuixart toma el relevo. Pocos meses después, en marzo de 2016, es nombrado director del Centro de Estudios de Temas Contemporáneos, organismo dependiente de la Generalitat de Cataluña. Y ese mismo año publica ‘Los últimos 100 metros’, que describe el tramo final hacia la República y una semblanza biográfica de Muriel Casals.

Quim Torra da un paso más en la trayectoria cívica y política cuando acepta ocupar una posición avanzada en la lista de Juntos por Cataluña para las elecciones del 21 de diciembre del año pasado. El editor y abogado defiende a capa y espada la legitimidad del presidente y del gobierno que han sido expulsados de los despachos por el 155. En una carta a Clara Ponsatí publicada en VilaWeb hace cuatro días (1), Torra señalaba la fórmula para encarar el embate del Estado: «Pasar deprisa no quería decir correr, sino avanzar en línea recta y ejercer la soberanía del pueblo de Cataluña. Sólo así se podía -se podrà- hacer frente a la embestida del Estado español».

En una entrevista reciente (en marzo de este año), Torra explicaba cuál era la lección que se podía extraer de octubre pasado (2): «Yo me había imaginado que si diez iban a la cárcel, les tocaría sufrir, pero que si éramos tres mil a los que nos tocaba recibir, no habríamos entrado. Y ha pasado que hay han entrado diez. Esta es una lección de octubre, también. Cuando volvamos a tener un momento propicio, debemos estar dispuestos a ser tres mil en prisión. Con todas las consecuencias. Esto lo he pensado toda la vida y lo sigo pensando. No me desdigo de lo que he pensado siempre».

Su trayectoria le ha llevado a ser un activo bien valorado por todas las familias del independentismo. Tiene buena relación con los diputados de ERC y la CUP. Ha sido uno de los negociadores de los acuerdos que deben permitir avanzar esta legislatura. Y ha exigido en todo momento ser fieles al mandato del primero de octubre para construir la república independiente de Cataluña. Cuando, en los últimos días, el presidente Puigdemont le ha propuesto la presidencia, Quim Torra ha recordado la frase de su querido Xammar y no ha tomado precauciones.

 

(1) ‘La línea recta’, carta de Quim Torra a Clara Ponsatí

Por: Quim Torra

06/05/2018

 

Querida Clara,

Cambio y me paso de los mensajes vía Signal a esta carta pública, haciendo una excepción. ¿Cómo estás, cómo va todo? Las noticias que nos siguen llegando de ti son buenas. Pensamos que tienes el mejor abogado posible y que tus compañeros de profesión te respetan y te honran. En medio de la tormenta, qué suerte vivir rodeada de gente que te quiere. Y sin embargo, claro, no nos quitamos de la cabeza que estés tan lejos de los tuyos y del país, y estamos permanentemente preocupados por ti, por todos los exiliados y presos y rehenes políticos.

En las visitas a Bruselas de estos últimos meses, solíamos coincidir y hablábamos un poco de todo. Ya hace años que había oído hablar de ti, de cuando fuiste ‘purgada’ políticamente en Georgetown y, gracias a muchos amigos comunes, había empezado a seguirte. Después tuvimos juntos ese ‘momento ANC’, y de ahí perdí tu pista hasta que apareciste como consejera de Enseñanza. En un momento tan extraordinariamente complicado no dudaste ni un segundo en aceptar el cargo. Tres meses en el gobierno. Un referéndum de autodeterminación y una declaración de independencia. Y ahora el exilio por delante.

Y poco a poco has ido apareciéndonos, an la mayoría de los independentistas, como la línea recta.

Pasar deprisa no quería decir correr, sino avanzar en línea recta y ejercer la soberanía del pueblo de Cataluña. Sólo así se podía -se podrà- hacer frente a la embestida del Estado español.

En mi opinión, esta es la diferencia sustancial entre los viejos tiempos del catalanismo, aquel formidable invento de indefiniciones y vaporosidades que se estiraba y encogía como un chicle a la conveniencia de quien fuera. En cambio, el independentismo se pone fechas y taquígrafos, obliga, autoexige, persevera pero tiene un hito, quiere un desenlace. Avanza en línea recta.

Por eso es tan importante el 1º de octubre, fecha fundacional de la Cataluña republicana, porque nos situó en otro escenario: ejercimos la soberanía y decidimos. La máxima soberanía que puede ejercer un pueblo, su autodeterminación. Y por si fuera necesario añadir algo, la causa de la independencia se ha ampliado desde aquel día: cuando un pueblo es atacado, la secesión como autodefensa es justa y legítima.

Defendiste el 1º de octubre política y personalmente. Y continuaste avanzando en línea recta hacia la declaración de independencia. Has hecho de tu exilio, un altavoz contra la represión de España y en favor de la democracia y el derecho de autodeterminación de Cataluña.

No sé si alguna vez te lo podremos agradecer lo suficiente.

Cuídate mucho. Nos veremos pronto. Un fuerte abrazo,

Quim

(2) http://nabarralde.eus/quim-torra-cuando-volvamos-a-tener-un-momento-propicio-debemos-estar-dispuestos-a-ser-tres-mil-en-prision/

VILAWEB